15 junio 2006

Estafan

Dj Charlatans/Subway Fest
Les bajé la bandera y se fueron al carajo. Confié en ellos una vez más y me estafaron con moneda fuera de circulación. ¿Alguien puede haber disfrutado de una fiesta en la que lo más bailable fue Clap Your Hands And Say Yeah? ¿En la que el estribillo más coreado fue el de "Heroes" de Bowie? ¿En la que mis muchachos abrieron con "Marquee Moon" en versión del Kronos Quartet y cerraron con "Under The Milky Way" de The Church? De la que se salvó Bochatón por haber llegado tarde. Lo que habrán pensado los Doris mientras escuchaban detrás del telón. A DJ Dir-T y DJ La Mancha se les salió la cadena. Claro, llevan como invitados a un grupo de amigos que les hacen el juego. Que los alientan a que armen un set con la música que ellos oyen en su casa mientras baten récords de facturas impagas. Gente que les fomenta el vicio y les pide que pongan algo de los Beatles o de Soundgarden. Por suerte, ya están viejos para hacer carrera. Sólo les queda la esperanza de embaucarme una vez más, e instarme a que gestione otro de sus ataques suicidas. Nunca aprenderán que uno se debe a su público. Y que si la monada pide una alegría, hay que dársela.

1 comentario:

Fernandín dijo...

Eso no fue estafa Maradonn. Si en cada recinto sonara esta música seríamos mucho más felices los que decidimos escucharla maravillados en casa. Sin dudas The Church fue el plato fuerte, pese a que fueron pocas personas los que disfrutamos de la perla. Y si ud no lo hace, lo haré yo... nombrar la llegada de los desconocidos ULTRA ADHESIVA a cordoba, buen show el del sabado.

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Lejos de la cercanía

Lejos de la cercanía
“Cuando vivís es extraño todo lo que sucede”, dice el amigo Martín Toledo en su novela “Proximidad”. Martín, el que cayó aquella noche de 2004 desde el escenario de Casa Babylon. El que regresó a la superficie con los puños llenos de literatura. Llanto de Mudo fue la editorial que recogió esa furia y la convirtió en un libro. Más de 160 páginas en las que se cronica un fracaso tras otro. Porque, ya lo señala el propio autor, “cuando se quiere ser feliz comienzan las equivocaciones”. Y allá vamos entonces, cayéndonos y levantándonos, durmiéndonos y despertándonos. Cada vez más lejos y cada vez más cerca de la felicidad.

EL FANZINE

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